La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días. Benjamín Franklin
miércoles, 20 de octubre de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
La muerte de la mascota, como la de un familiar

Puede causar igual angustia que el fallecimiento de un ser querido
Sebastián A. Ríos
LA NACION
"La muerte de Mara no sólo me trajo un dolor y una angustia enormes, sino también la preocupación por el dolor de mi mujer y la necesidad de contenerla, ya que ella tenía un vínculo muy maternal con Mara", cuenta Alfredo, de 37 años.
Mara, una cariñosa rottweiler, era un integrante más de la familia que forman Alfredo y Silvia, y su pérdida fue vivida como tal. "Fue como si se hubiera muerto un hijo", asegura Alfredo, al recordar las vivencias posteriores al 23 de diciembre último, en que Mara debió ser sacrificada.
El impacto emocional que tiene la muerte de una mascota en sus dueños puede ser tan significativo como el que causa la muerte de un familiar, concluyeron psicólogos de la Universidad de Nuevo México, Estados Unidos, que revisaron la bibliografía existente sobre cómo reaccionan las personas ante la pérdida de un animal querido.
En otro estudio, en el que se evaluó a personas que habían experimentado la muerte (natural o por eutanasia) de una mascota, investigadores del Departamento de Ciencias Animales de la Universidad de Hawai, Estados Unidos, hallaron que en un 30% de los casos el dolor duró seis meses o más, y que en un 12% de los casos la pérdida fue vivida como un evento severamente traumático de la vida de las personas.
"Los animales de compañía proveen apoyo, amor y lealtad, que van mucho más allá de cualquier medición empírica -escribieron los investigadores de la Universidad de Nuevo México, cuyas conclusiones fueron publicadas en la revista especializada Perspectives in Psychiatric Care -. Debido a estas inmensas contribuciones, la muerte, pérdida o robo de un animal querido se convierte en el final de una relación especial, lo que puede dar lugar a uno de los momentos más difíciles de una persona."
"Desafortunadamente, la pérdida de una mascota no es reconocida en forma cabal por los amigos, los conocidos y los compañeros de trabajo como una ocasión significativa o auténtica para realizar un duelo", afirmó el doctor Paul T. Clements, uno de los autores de la citada revisión.
"Cuando la persona que uno ama muere, es natural sentir tristeza, expesar dolor y esperar que los amigos y los familiares provean a uno comprensión y traten de reconfortarlo. Desafortundamente, lo mismo no siempre ocurre cuando muere un animal de compañía", puede leerse en el sitio web de la Sociedad Humana de los Estados Unidos ( www.humansociety.org ), la organización protectora de animales más gran de ese país.
"Muchos consideran que ese dolor es inapropiado para alguien que ha perdido sólo una mascota."
Pero incluso a veces una mascota puede ser mucho más que una mascota, advierten los especialistas. Cada vez es mayor el número de familias que eligen no tener hijos o de personas que evitan relaciones de pareja, y que generan relaciones muy profundas con los animales que tienen a su cuidado.
En cualquier caso, afirmó el doctor Clements, "es importante proveer un ambiente de aceptación y comprensión para los dueños de animales que se encuentran atravesando un duelo, para mejorar, de esa forma, los esfuerzos de adaptación al dolor y al duelo".
Aceptar el dolor"Los animales proveen compañía, aceptación, apoyo emocional y amor incondicional durante el tiempo que comparte con nosotros. Si uno acepta ese vínculo entre humanos y animales, uno ya ha dado el primer paso para poder hacer frente a la pérdida de una mascota: saber que está bien sentir dolor cuando un animal muere", afirma la Sociedad Humana de los Estados Unidos.
Esa sociedad que ofrece una serie de consejos para sobrellevar mejor y elaborar la pérdida de un animal querido:
Pero todo duelo es una experiencia individual, y las formas de afrontarlo no tienen fórmulas. "Poder compartir el dolor con los seres queridos nos ayudó -dice Alfredo-. Pero hay momentos en que nada sirve, y sólo resta llorar y esperar a que el tiempo pase, no para olvidar, sino para acostumbrarse a que cuando uno llega a casa la mascota no esté."
PARA TENER EN CUENTA
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1262423
sábado, 1 de mayo de 2010
Ayer volví a ver una película que me gusta mucho y quería compartirla con ustedes. 21 gramos es una peli de drama escrita por el mexicano Guillermo Arriaga y dirigida por Alejandro González Iñárritu, el mismo director de Amores perros y Babel. El reparto está compuesto por el puertorriqueño Benicio Del Toro y otros renombrados actores.
Espero que les guste!
Salu2
Priscilla
miércoles, 28 de abril de 2010
domingo, 25 de abril de 2010
Cuáles son los límites del ser humano
Investigadores ofrecen respuestas sobre las capacidades físicas y mentales, como la fuerza, la concentración y la memoria
LONDRES ( New Scientist ).- Todos tenemos impulsos irresistibles de marcar nuevos récords. Pero ¿cuánto más lejos podemos ir, física y mentalmente, antes de alcanzar nuestros límites?
¿Cuál es el límite humano de velocidad?
Mark Denny, de la Universidad de Stanford en California, analizó cuán rápidamente puede un ser humano correr los 100 metros. Examinó los récords de varias competencias atléticas desde 1920 y encontró un patrón: se mejoran los tiempos de manera constante hasta alcanzar una meseta.
Para los 100 metros femeninos, ésta se alcanzó en 1977. Denny opina que para los corredores masculinos todavía no es éste el caso. Predice que el límite absoluto serán los 9,48 segundos, 0,1 segundo por debajo del récord de Bolt.
¿Qué limita la velocidad humana? Denny lo explica por la relación energía-peso: en cierto momento, los beneficios de tener músculos más poderosos y extremidades más largas no compensará la energía extra que gastaríamos para mover el peso extra.
¿Durante cuánto tiempo nos podemos concentrar?
Para trabajos en los que la concentración es crítica, como el de los cirujanos, el de los conductores de camiones o el de los pilotos de avión, el límite son las 12 horas.
Nuestros poderes de concentración declinan con el pasar de las horas. Nos volvemos menos eficientes y tardamos más en tomar decisiones. "Nuestra vigilia es una de las áreas que más se resienten por culpa de la fatiga", explica el neurocientífico David Dinges, de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia.
¿Cuánto podemos sobrevivir en el vacío?
Lamentablemente, sabemos cuánto puede sobrevivir el ser humano en el vacío: tres cosmonautas soviéticos murieron en 1971 cuando su cápsula se despresurizó a 168 kilómetros de la Tierra: fallecieron luego de padecer entre 30 y 40 segundos de hipoxia.
Ahora, si el tiempo es menor, es posible recobrarse. En 1966, un técnico de la NASA estaba probándose un traje de astronauta cuando la presión cayó a un nivel similar al que tiene en una altura de 36.500 metros. Se desmayó entre 12 y 15 segundos después. Cuando represurizaron la habitación, volvió en sí en 27 segundos, y aunque estaba pálido no mostró ningún problema de salud duradero.
Cuando se reduce la presión externa, se forman burbujas de gas en la sangre (porque el agua se vaporiza a baja presión) lo que causa daños en los pulmones en apenas unos minutos.
¿Cuánto es lo máximo que podemos recordar?
Chao Lu obtuvo el récord de memoria al recordar 67.890 dígitos de ? en 2005. Pero ¿qué significa esto frente a la verdadera capacidad del cerebro?
Nuestra habilidad para absorber información es vasta. En 1986, Thomas Landauer, en ese momento investigador de Comunicaciones Bell en Nueva Jersey, analizó cuánta información visual y verbal se podía almacenar y cuan rápido se olvida. Estimó que el adulto promedio recuerda alrededor de 125 megabytes de este tipo de información durante toda su vida, que es el equivalente a alrededor de 100 libros del largo de Moby Dick .
¿Cuánto frío podemos aguantar?
Los seres humanos suelen sufrir el frío? y con toda razón: nuestros cuerpos, con largas extremidades, están muy bien adaptados para perder calor, pero no para retenerlo. Es perfectamente lógico en el intenso calor de las sabanas africanas, donde los seres humanos evolucionamos.
En el frío, el cuerpo empieza a temblar y disminuye la irrigación sanguínea en las extremidades. Si la temperatura corporal cae sólo 2 grados, primero perderemos la conciencia y después disminuirá el ritmo cardíaco, a causa de la hipotermia. La muerte sobreviene, en general, a alrededor de los 24 grados, cuando el corazón se detiene. Sin embargo, Anna Bagenholm sobrevivió atrapada bajo el hielo a 13,7 grados por 80 minutos sin secuelas.
¿Cuán alto se puede llegar?
La altura tiene efectos extraños sobre el cuerpo humano, cuando se reduce la presión de oxígeno en el aire. Nuestras células necesitan oxígeno para sobrevivir. Cuanto mayor es la altura, la hemoglobina (proteína encargada de transportar el oxígeno de los pulmones a las células) no puede absorberlo completamente.
El cerebro es muy sensible a los niveles de oxígeno; por eso, los dolores de cabeza y los mareos son los primeros signos de la enfermedad de altura. Con estadías prolongadas por sobre los 5000 metros, la masa muscular se deteriora y se sufre el riesgo de la acumulación fatal de líquidos en los pulmones y el cerebro. Por encima de los 7500 metros, el déficit de oxígeno puede ocasionar desmayos e, incluso, la muerte.
¿Cuánto peso se puede levantar?
La máxima cantidad de peso que se haya levantado en la historia es 263,5 kg. Todd Schroeder, de la Universidad de California del Sur en Los Angeles, cree que estamos cerca del máximo, incluso en el caso de los atletas que utilizan esteroides.
Los músculos son los que ponen el límite. La mayoría de las veces en que no se consigue levantar el peso propuesto, lo que ocurre es que los atletas simplemente no tienen la fuerza necesaria. Pero en los casos en que se causa un daño, suele ser de las fibras musculares, cerca de los tendones.
¿Cuánto podemos sobrevivir sin comer ni beber?
Teóricamente, el cuerpo dejaría de funcionar cuando se terminan sus reservas de grasa, proteínas y carbohidratos. Sin embargo, Jeremy Powell-Tuck, médico clínico que atendió a David Blaine después de su ayuno en Londres en 2003, sostiene que uno moriría antes. Sin las vitaminas B solubles en agua para poder metabolizar los depósitos de grasa, una persona podría morir de inanición siendo todavía gorda.
Kieran Doherty, un irlandés en huelga de hambre, murió en 1981 después de ayunar durante 73 días. Con un suministro de vitaminas y agua, una persona podría sobrevivir más de un año sin comer. Con vitaminas, pero sin agua, el tiempo de supervivencia se reduce drásticamente: sólo unos días.
¿Durante cuánto tiempo podemos sobrevivir sin dormir?
Randy Gardner, un estudiante de 17 años de San Diego, California, estuvo despierto durante 264 horas, entre el 28 de diciembre de 1963 y el 8 de enero de 1964. Después de 11 días, durmió durante solamente 14 horas. Las personas que sufren falta de sueño tienden a entrar y salir de "microsueños", segundos durante los que se duermen sin notarlo, en general con los ojos abiertos. Sin embargo, sabemos que la privación de sueño es eventualmente fatal.
¿Durante cuánto tiempo se puede mantener el aliento?
Existe un reflejo de los mamíferos: cuando su cara es sumergida dentro de agua fría, nuestros vasos sanguíneos se contraen, dirigiendo la sangre de las extremidades hacia el corazón y el cerebro. El ritmo cardíaco se reduce y disminuye la cantidad de oxígeno que se utiliza. La hiperventilación previa también es importante, porque el cerebro monitorea la cantidad de dióxido de carbono (CO2) en la sangre para decidir cuándo activar el reflejo de jadear. La eliminación de CO2 con respiraciones profundas y rápidas incrementa el tiempo que se puede resistir a este impulso.
Johan Andersson, de la Universidad de Lund, estudia a submarinistas y cree que estamos lejos de alcanzar el límite de tiempo que podemos estar sin respirar: 15 minutos.
CIFRAS DIFICILES DE SUPERAR 263,5kilos
minutos y 35 segundos
segundos
números
jueves, 22 de abril de 2010
Ejercicios de computadora, en tela de juicio

El periódico La nación de Argentina, publicó hoy, 22 de abril una artículo muy interesante hablando del uso de la computadora para el entramamiento mental la posible relación con las funciones cognitivas.
Mejorarían sólo funciones específicas
Un estudio británico que hoy publica Nature pone en tela de juicio los efectos positivos que el llamado "entrenamiento mental computadorizado" (brain training, en inglés) tendría sobre las funciones cognitivas. El trabajo también puede agregar una pizca de confusión a los mensajes que nos instan a mantener la mente activa para preservarla en buen estado hasta bien entrados los años.
Adrian Owen, de la Unidad de Ciencias Cognitivas y del Cerebro de la Universidad de Cambridge, decidió poner a prueba el uso regular de las pruebas de entrenamiento de computadora que, afirma, constituyen una industria de "millones de libras", pero carecen de evidencia científica que los respalde. Y lo hizo con un elegante experimento: reclutó a 11.430 voluntarios de entre 18 y 60 años a través de un programa de divulgación científica de la BBC (Bang goes the theory), les hizo una prueba de inteligencia general (capacidad verbal, espacial, memoria y razonamiento) y los dividió en tres grupos. Al primero les hizo preguntas de cultura general y a los otros dos les pidió que jugaran con este tipo de ejercicios por lo menos 10 minutos, tres veces por semana durante seis semanas. Al final, les repitieron las pruebas y compararon los resultados.
El estudio ?escriben Owen y colegas? "no ofrece evidencia de que el uso regular de entrenamiento computadorizado mejore el funcionamiento cognitivo general en personas sanas más allá de las tareas concretas en las que se practica".
Según expertos locales, sin embargo, el equipo británico no analiza si los beneficios registrados se vuelcan, o no, en actividades de la vida cotidiana.
"Prueba si estos entrenamientos en un área específica, como la memoria, enriquecen otras funciones y arroja un resultado negativo ?cuenta Teresa Torralva, jefa de Neuropsicología del Instituto de Neurología Cognitiva y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro?. Nosotros tenemos una colaboración con Adrian Owen y alentamos estos ejercicios, pero sostenemos que la ejercitación a través de la computadora es sólo una herramienta más dentro del entrenamiento cognitivo general. Es un instrumento que tiene que darse dentro de un contexto."
Según Torralva, ya se había mostrado que, por ejemplo, cuando uno se entrena en ejercicios de lógica, mejora... en la resolución de problemas de lógica.
¿Pero esas mejoras se transmiten a otras áreas? ¿Si uno se ejercita en la memorización de listas de palabras, luego recuerda mejor las fechas de cumpleaños de sus personas cercanas, las películas que acaba de ver?
"En definitiva, eso es lo que le interesa a uno, pero el trabajo no lo prueba ?dice Torralva?, porque no se evaluaron actividades cotidianas, sino rendimiento en pruebas de computadora. Por otro lado, los programas de entrenamiento tienen que estar diseñados particular y específicamente para cada persona."
Y enseguida aclara: "Para el cerebro de un ajedrecista, probablemente jugar al ajedrez no resulte un gran desafío. Cuando hablamos de entrenamiento de las funciones cognitivas, siempre tenemos en cuenta tres conceptos claves: desafío, cambio y aprendizaje. La computadora es muy válida, pero siempre dentro de un programa más completo. Pensémoslo de este modo: ¿ir al gimnasio, nos hace tener un mejor estado físico general? Sabemos que el entrenamiento con computadoras probablemente sirva para algunas funciones específicas, pero que no lo hace a uno más inteligente. Cuánto impacta en la vida de las personas no se sabe, porque no se estudió."
"Ya es sabido que ser experto o rendir bien en un tipo de memoria, en un laboratorio, no se extiende a otras funciones cognitivas o en la vida diaria ?coincide el doctor Facundo Manes, director del Instituto de Neurología Cognitiva y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro?. Pero esto no contradice los datos que existen a favor de la reserva cognitiva: una mayor educación y desafío intelectual disminuye el riesgo de deterioro."
Por su parte, el joven investigador argentino Tristán Bekinschtein, que trabaja en la misma unidad que Owen, en la Universidad de Cambridge, y participó en las discusiones sobre el diseño del trabajo, subraya que es importante hacer investigaciones serias como ésta, con muchísima gente, que permiten trabajar con estadística muy sólida. "Cuando la muestra es muy grande, la población está mejor respresentada ?explica?. Ese es el caso cuando se estudian más de 11000 personas, en lugar de tres grupos de 20, como ocurriría en un estudio habitual de ciencias cognitivas."
"Es importante destacar ?agrega?que la gente mejora en las tareas específicas, pero que eso no se transfiere a otras funciones. Es decir que sí hay efecto de práctica, pero esas redes neurales no parecen estar más flexibles para otras tareas... Lo que hace falta ahora es seguir probando tipos de entrenamiento hasta encontrar una estrategia que sí se transfiera. Parece que lo que funciona es la ejercitación persona-persona, porque se puede aprovechar el aspecto motivacional y se siente la presion de cumplir. Hace falta mucho trabajo en esto para empezar a generar conclusiones más generales de cómo entrenamos las redes neurales para que quede una traza de velocidad o efectividad de procesamiento general para la resolución de problemas."
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1256829&origen=NLCien